Conforme vamos envejeciendo, es inevitable la aparición de arrugas en nuestro rostro, cuello o escote, que finalmente se hacen muy visibles e incomodan mucho al paciente, lo cual suele ser una de las demandas más frecuentes en consulta. Suelen deberse a varios procesos simultáneos como la pérdida de volumen en ciertas áreas, pérdida de estasticidad de …



